El Balcón de Europa comenzó a fraguarse a principios del siglo XX, siendo termiando en 1930. Se gana su fama y su nombre por las impresionantes vistas que nos debara a este, sur y oeste, unas vistas infinitas que nos muestran unos paisajes espectaculares.
El Balcón de Europa es uno de los lugares más emblemáticos de esta localidad malagueña y donde, los viajeros y visitantes, gustan de pararse a contemplar o a disfrutar del descanso en un entorno fascinante. Es una deliciosa sensación acercarse a las vallas de protección y encontrar el mar bajo nuestros pies.
